Libro – ¿Qué hacemos con la clase media? (Lengua de trapo/Círculo bellas artes, 2025)

Ya en librerías el ensayo ¿Qué hacemos con la clase media? (Lengua de Trapo/Círculo de Bellas Artes, 2025)

El ensayo atiende a la “estructura de sentimiento” de la clase media, a las maneras en que esa experiencia vital es vivida y a cómo se da en la práctica. Y es que clase media no es tanto un corpus ideológico estructurado ni una doctrina precisa, cuanto un tono afectivo y una atmósfera sentimental.

En tal sentido, podemos decir que desde mediados del siglo XX las sociedades occidentales se han articulado en torno al privilegio político y cultural que adquirió la clase media, entendida como horizonte de integración y utopía disponible para la clase trabajadora. En tanto que superficie expandida y eje de identificación, clase media institucionalizó los legítimos anhelos de ascenso social. Por ello dedico especial atención a la experiencia del desclasamiento (las historias de Annie Ernaux o Édouard Louis, entre otras), porque ofrecen claves para pensar cómo se urden las relaciones de clase, las transformaciones subjetivas y los juegos simbólicos de poder.

En nuestra coyuntura, la clase media ha perdido su narración colectiva y la posibilidad de vehicular un horizonte de continuidad temporal hacia un futuro mejor, lo cual ha generado un oscuro malestar. En las grietas de esa herida social profunda ha surgido una gramática política reaccionaria: una lucha por recuperar el estatus erosionado, regresar a su anterior trayectoria de clase y suturar la sensación de orfandad.

¿Qué hacemos con la clase media si aspiramos a un proyecto de transformación social? Este ensayo atiende a la capacidad de acción de la clase media, así como a su estructura de sentimiento y matices afectivos (desde el SEAT 600 hasta la serie Cuéntame cómo pasó o el nacimiento de la sociedad low cost como el reverso del deseo aspiracional), para pensar estrategias hegemónicas que permeen sobre reivindicaciones heterogéneas y sepan convivir con articulaciones complejas.

Muy agradecido al equipo de Lengua de trapo/Círculo de Bellas Artes por hacer posible este ensayo, a Manuel, Jorge, Pablo, Carolina, Pepe, Elena y Ana.

Dosier – Maquiavelo

El próximo año se cumplen 500 años del fallecimiento de Maquiavelo. Y la editorial FILOSOFÍA&CO ha tenido a bien publicar este dossier de textos que he escrito sobre la obra del florentino a modo de homenaje.

Una pregunta ha tratado de ser respondida desde hace siglos: ¿para quién escribió El Príncipe? Una primera posibilidad es considerar que fue pensado como un tratado en el que Maquiavelo, observador y estudioso, se propuso reunir conocimientos y experiencias con el objetivo de ofrecer un conjunto de saberes a fin de orientar las acciones de “los grandes hombres”. Es decir, El Príncipe sería una entre tantas otras obras de la tradición conocida como “libros de consejo”.

Pero esta lectura se topa con una evidente paradoja: si el escrito se proponía servir al príncipe y, por tanto, contenía claves que habían de mantenerse a resguardo, en secreto, pues allí había orientaciones y métodos que los gobernantes habían de seguir para gobernar un pueblo, no se entiende entonces que Maquiavelo decidiese publicarlo, socializarlo, pues, al hacerlo, desvelaba, y con ello desvalorizaba, un saber que había de permanecer oculto. Es decir, desnudando el funcionamiento del poder, socializando sus mecanismos de funcionamiento, desenmascarando sus procedimientos y artimañas, desarmaba al príncipe.

¿Cómo pensar esta contradicción? ¿por qué Maquiavelo hizo público el texto? Maquiavelo hace público El Príncipe porque al mostrar cómo funciona el poder, busca que otra fuerza colectiva se active: el pueblo. Si bien Maquiavelo se dirige en su texto al príncipe, el punto de vista que adopta en su escritura es el del pueblo. No sólo descubre y muestra las formas de la dominación, sino que mostrándolas al pueblo entiende que puede convocar a la fuerza popular, a esa negatividad plebeya creadora de libertad.

Es conocido el ya canónico retrato de Maquiavelo realizado por el manierista Santo de Tito, en el que se muestra al florentino de perfil con una escueta sonrisa. Algunos vieron en ese leve movimiento de la boca la cumbre del cinismo. Creo, por el contrario, que no estamos ante una sonrisa cínica sino irónica, la de quien sabe que ha desnudado al príncipe mientras éste creía que había sido arropado con elaborados armazones técnicos y estratégicos.

Pincha aquí para acceder al dosier

Ciclo Deseo poscapitalista – Nuestro deseo no tiene nombre, nosotros tampoco

Ya está disponible el vídeo de la la segunda sesión del ciclo “Deseo poscapitalista. Deshacer el final: el curso que Mark Fisher no impartió”, titulada “Nuestro deseo no tiene nombre, nosotros tampoco. Políticas de desidentidad y conciencia subalterna”, en la que intervenimos Núria Gómez Gabriel y un servidor. Pincha aquí para ver el vídeo

La interesante intervención de Núria versó sobre los procesos de identidad vs identificación y una reivindicación de un “feminismo gótico” capaz de atender a las dominaciones estructurales. Introdujo una serie de problematizaciones e interrogantes sumamente fecundos; la mía atendió a algunas de las consecuencias que comporta la desaparición de la clase trabajadora como punto de anclaje epistemógico, transitando por algunos temas fisherianos como el modernismo popular o su reivindicación de la supernanny marxista.